Yo era una niña que ansiaba entrar al pre-escolar, lo que mas deseaba era estrenar el uniforme y la mochila de llantitas. Cuando por fin llego el día, mis padres me llevaron a la escuela, mi reacción al entrar al salón fue alegre, me encontraba emocionada y con muchas ganas de conocer a mi maestra y a mis compañeros, acomode la mochila en el pupitre, me asome por la ventana y mis padres aun seguían afuera del salón de clases, cuando mire que no se iban, fue que decidí salir y despedirme de ellos, diciéndoles ¨adiós después regresan por mi¨. Mis padres se asombraron, ellos no esperaban mi reacción tan alegre a mi primer día de clases, al ver a muchos niños llorando por no querer quedarse.
Después de un año de kínder entre a la primaria, con la misma pasión por querer usar uniforme y conocer mas gente, en el transcurso de esa etapa en mi vida fue muy divertida, me encantaba participar en los bailables para eventos de la escuela, participe en la escolta, siempre era muy trabajadora le ayudaba a la señora de la cooperativa a cambio de unos cuantos dulces. Cuando entre a quinto año fue mi primer pase, al zoológico no lo podía creer que por fin iba a conocer a muchísimos animales, otro de mis paseos fue en sexto para despedida a disneylan, fue algo que me emociono mucho, tanto que esas dos veces no podía dormir, me levantaba cada rato esperando la hora para irme. En mi mete estaba que era el mejor regalo de graduación que mi familia me podría haberme dado.
Al paso del tiempo entre a la secundaria, fue ahí cuando mi empezó, comencé a tener reportes, por la falda corta, uñas postizas, por sacarme la ceja y pintarme la cara, llegar tarde, una infinidad de cosas, entre tantos reportes siempre existo en mi la alumna que le gustaba participar, seguí con la idea de la escolta, en las asambleas diciendo fechas importantes o el juramento a la bandera, en esos momentos me sentía nerviosa aún así me gustaba sentir esa adrenalina del nerviosismo de pasar enfrente y decir algo, por muy pequeño que sea pero estar presente en cada una de las asambleas. Pasaron tres años y llego lo esperado por todos, la graduación y la llegada de la preparatoria. El día del acto académico, ese mismo día dieron los resultados de los exámenes de la preparatoria, todas mis amigas y yo hicimos el examen en la misma escuela, todas ansiosas por saber los resultados, acabando el acto académico nos fuimos a mirar los resultados, buscamos lista por lista, era una infinidad de listas, después de un rato, encontré mi nombre, grite y brinque de emoción, por haber pasado el examen.
Llego el día de entrar a una escuela nueva, esa época de mi vida fue lo mejor, mi rebeldía creció mas, existía una infinidad de cosas de hacer, primero participe en la banda de guerra, me enfado y volví a la escolta, participamos entre tres salones y ganamos, pero ese gusto nos duro poco porque la sargento se salió y la escolta se deciso, a pesar de eso no me rendí y seguí participando, entre a danza folclórica, me retire porque quería trabajar para poder ayudar a mis papas con los gastos, trabaje en cinepolis plaza monarca, de cajera en dulcería, dure aproximadamente cuatro meses, para poder hacer mis practicas profesionales, las empecé hacer en libros foráneos, una empresa de hipódromo agua caliente, me pagaban poquito menos, pero aun así le daba dinero a mi mama para los gastos, y aun sigo en el mismo trabajo pero con un mejor sueldo, con el puedo pagar mi escuela y unos gastos extra que salen, siempre me ha gustado poder ayudar a mi familia y ser independiente en lo que se pueda.
Y por ultimo, termine la preparatoria, no saque ficha para ninguna universidad, porque mi meta era estudiar gastronomía, no se pudo por falta de dinero y por es por eso que hoy estoy aquí, tratando de salir adelante, para después lograr mi meta y estudiar para chef.