El amarte no es complicado, pues es algo que disfruto y no me cuesta ningún trabajo; sin embargo existen ciertos ingredientes que mezclados dan como resultado el no dejarte de pensar, de soñar y quererte cada siguiente día.
Como elementos básicos mencionaremos tu sonrisa, una cucharada de la suavidad de tu piel, una pizca de tu mirada tierna y dulce y un toque de tu aroma; todo depositado en el recipiente de tus caricias dejándolo reposar por seis días. De ahí tomamos una flor para ir agregando una taza de tu alegría y buen humor, cinco besos sofreídos en jugo Baylis y lentamente ir incorporando ocho abrazos previamente desmenuzados, todo esto a fuego lento sin limite de tiempo hasta obtener la consistencia deseada y logrando así entrar en mi vida.
Por otro lado tomamos una oz. de música al gusto, una ensalada de sueños, tu voz y una ilusión, mezclándolo con muchas ganas de verte para así servirlo acompañado con una copa de tu esencia.
Y como postre será el imaginarte cada mañana ahí conmigo y ver como la luz del día ilumina tu rostro… la porción es para dos personas, tú y yo.
Se recomienda incluir este platillo en la dieta diaria para bajar la soledad y la tristeza, sin embargo traerá como consecuencia que tal vez te ame para siempre.
Agosto 13, 2008 a las 5:28 am |
Ohhh, que ingenioso, me agrada, solo que de repente te una pizca de ortografía. Pero en cuanto contenido me agrada.
Bien amigc-a
att. Paloma